ace treinta años ante la existencia de problemas familiares que afectan a la comunidad, nació una terapia en la que con muy poca inversión de esfuerzo y rápidamente las personas aclaran un tema específico de su vida que trasciende el tiempo y el espacio, pues su origen está ligado directamente a la ley del karma, entendiéndose como tal la referente a la causalidad. Es decir la ley de causa y efecto.

   Cualquier persona al venir a este mundo esta relacionada con sus padres y su familia. Al renacer se heredan las energías del papá y la mamá que permiten la unión con sus ancestros a través del amor.

   Nacemos con un karma heredado de papá, mamá y familia que condiciona nuestro aprendizaje en esta vida. Desde otro punto de vista a través del ADN “heredamos” de nuestros ancestros una serie de condiciones que debemos resolver. Así la relación de cualquier persona con sus ancestros y con sus hijos es una serie continua de eventos repetitivos que forman parte de los patrones heredados de los que habla la psicoterapia.

   Esta situación hace que se formen sistemas familiares de individuos con una interacción dinámica y evolución condicionando el funcionamiento de las leyes naturales, sociales, espirituales y familiares.

   Cada individuo forma parte de un grupo familiar, de un sistema que reúne a sus ancestros que vivieron necesariamente para darle origen a el y a sus hijos. Esta situación es la que da origen al nombre de constelaciones familiares, al observar la interacción de cada día en los integrantes de cada núcleo que con su forma de actuar y con el tiempo generan costumbres las que finalmente se convierten en leyes.

   Bert Hellinger el padre de las constelaciones familiares dio origen a la idea sistémica de que el individuo forma parte de un grupo familiar y que es el final de una pirámide de muchas personas que le antecedieron y a las que le unen vínculos estrechos en concordancia con las leyes de la vida y de su núcleo social.

   Los grupos o sistemas familiares son abiertos y tienden a autorregularse para su supervivencia, nutriendo e interactuando entre ellos de manera interior y hacia fuera con otros sistemas familiares, formando comunidades, sociedades y naciones.

   En cada sistema hay virtudes pero también obstáculos y conflictos que vienen a reprimir, restringir y modificar negativamente la acción de cada ser humano. Todo esto viene en nuestros genes y se encuentra en el inconsciente colectivo de nuestra familia que se transmite de generación en generación condicionándonos como seres humanos de una manera particular.

   Cada uno de nosotros somos parte del campo morfogenético de nuestra especie y en particular del de nuestra familia.

   Bert Hellinger al conjunto de leyes naturales, sociales, familiares, espirituales que rigen a los sistemas familiares los llama ORDENES DEL AMOR que al ser violentadas originan los conflictos y discordias internas ocasionando un comportamiento neurótico y de sufrimiento o falta de libertad.

   Precisamente es a través de constelaciones familiares que se resuelven los conflictos y los nudos que ocasionan bloqueos personales dificultando el flujo de la energía en la vida.

   Cuando se resuelven los conflictos, el individuo esta integrado y resonando con el universo de manera armónica, convirtiéndose en jugador del juego divino y dejando de ser juguete de sus propios bloqueos emocionales.